Cuidar mascotas: historias de multas y cárcel

mascotas

A veces cuidar mascotas no es tan sencillo. Corría junio del año 2009 cuando la prensa en general daban cuenta de la historia de una mujer que se iba presa por conflictos entre su comunidad y sus mascotas.

Casos de tenencia de mascotas en condominios

La sicóloga María Cristina Gaete, propietaria de un departamento de la comuna de Providencia, decide no pagar una multa por vivir con tres gatos, y es obligada por la justicia a pasar una noche en la cárcel de mujeres.

“En realidad ha habido cambios que en la práctica han influido en el número de demandas por tenencia de mascotas en condominios. Según recuerdo el 2012 sólo en la Municipalidad de Providencia había aproximadamente unas 3.000 demandas de esta naturaleza. Mi impresión es que este número se ha rebajado notoriamente”.

¿Por qué? Porque ahora se evalúa el impacto negativo sobre esa comunidad que acarrea este tipo de acción legal donde los Propietarios aparecen con abogados defensores y respaldados por al menos una Organización Animalista (por ejemplo la mía) más otras que se suman a la causa Además, existen más conocimientos legales en cuanto a la inconstitucionalidad de los reglamentos de Co-Propiedad que prohíben la Tenencia de Mascotas.

Historias de mascotas: La historia de “la mujer de los gatos” tuvo al parecer un buen final ¿Habrá influido la historia de María Cristina?

La psicóloga no duda en responder que “efectivamente influyó, hoy los dueños en Edificios se sienten más empoderados y enfrentan a los “odiadores”, más aun de inmediato plantean la defensa legal y ello desarticula a la mayoría.

“Los dueños de mascotas están mucho más conscientes ahora que hace 6 años atrás que sus Mascotas y ello son sujetos de Derecho”.

Mascotas en condominios: el caso de Fabiola Romo

Fabiola Romo, periodista y residente hace 5 años en un edificio de la comuna de Ñuñoa. Su comunidad decidió cobrar multas por las mascotas. Donde vive Fabiola al menos hay unos 10 perros, dos gatos, una tortuga de tierra, un hurón.

Fabiola relata que “el comité de administración inesperadamente decidió cobrar una multa de 1 UF mensual a quienes tuvieran mascota, porque algunas de ellas hacían sus necesidades en el patio común, aunque yo nunca vi ninguna usando los espacios comunes. Me cobraron una vez esa multa, pero luego se me acercaron otros residentes del edificio que tenían mascota y me dijeron que reclamáramos en conjunto”.

De esta forma, los vecinos que no estaban de acuerdo con esta decisión se organizaron y Fabiola cuenta que “fuimos a la reunión que preside el comité de administración, a la que se convoca a todos los vecinos y planteamos nuestra inquietud. Expusimos que no se podía tomar esa medida inesperadamente y mucho menos considerando que todos habíamos llegado a vivir con mascota al edificio. Así es que llegamos a un acuerdo: Dejaron de cobrar la multa, pero acordamos que sólo tienen derecho a vivir en el edificio las mascotas que estaban hasta la fecha, es decir, no se podía adquirir mascotas nuevas posterior a esa reunión”.